Hay momentos que asan rapido y otros que se quedan.
Un cafe tibio entre las manos al amanecer. La luz entrando por la ventana. El silencio justo antes de empezar. El silencio justo antes de empezar.
No se trata de grandes cambios, sino de rituales cotidianos que nos devuelven nuestro eje.
Crear un refugio también es esto: elegir con que rodearnos, que ritmo darle al día, y permitirnos una pausa.
El descanso en ese lugar de confort, creado para vos; Ese que tanto nos merecemos.
En lo simple, muchas veces, vive lo esencial.
